La música desempeña un papel muy importante y delicado en la sociedad. Por siglos los hijos de Dios hemos descuidado este regalo de Dios al hombre y creo que es tiempo de levantarnos y dar la voz del Señor a la ciudad, al país, al mundo, dar la voz del Señor a su Iglesia. Estamos seguros que la música será una herramienta útil para librar esta batalla y dar una voz de vida a los que no viven. El Señor ha puesto en nuestros corazones el deseo de contribuir con la restauración del tabernáculo caído de David, es necesario que cada integrante del pueblo de Dios haga de su vida un templo en honor a Dios, de tal forma que el mundo vea y glorifique al Señor.
Por esta razón percibimos que SION PRODUCCIONES es un medio mediante el cual podemos sagazmente llegar a más personas por medio de este valioso medio: la música. A través de estudios de grabación propios esta productora será una facilitadora para enviar a muchos lugares la voz del Señor, para provocar alabanzas a Dios en personas de todos los rincones del mundo, para llamar a muchos que aún no conocen al Dios verdadero, para dar a conocer los cantos que el Señor ha puesto y pondrá en la boca de salmistas y cantantes que quieran trabajar para el reino de Dios.
La productora se destacará por realizar excelentes producciones musicales y por la Presencia del Señor en las mismas. Muchos aspectos influyen en una buena producción musical: Las composiciones, los arreglos, la instrumentación, la grabación, mezcla y masterización. Los buenos instrumentos, ¡buenos músicos!, equipos de alta calidad. También una buena acústica del recinto donde se graba, mezcla y masteriza.
El Señor nos ha bendecido, primero que todo, con talento musical, es nuestra responsabilidad multiplicarlo y ofrecerlo al Señor. También nos ha bendecido con muy buenos instrumentos y con el tiempo recibiremos otros, que esperamos contribuyan con la labor de hacer lo mejor para el Señor. También Él está dándonos a administrar equipos de grabación de alta calidad y también esperamos recibir aún más bendiciones que el Señor ya ha dado a sus hijos, pero que por ignorantes, débiles y dormidos no hemos tomado. Creemos que es tiempo de hacerlo.